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1.-
No debe fumar o entrar fumando, en ascensores,
coches o transportes públicos, y en general, en
cualquier lugar cerrado, sobre todo si este es
público.
2.-
Si fuma en un lugar público donde esté permitido
(el andén de una estación, por ejemplo), y ve
que puede molestar a alguna persona, estudie la
posibilidad de cambiar de lugar para evitar
molestias o quejas.
3.-
Cuando esté a punto de caer ceniza, no lo haga
en suelo, Busque algún cenicero o espacio
dedicado a ello para echarla. No se le ocurra,
ni por asomo, echarla en una papelera o
contenedor; pueden tener papeles y dar lugar a
un incendio.
4.-
En sitios cerrados donde se permite fumar,
toros, boxeo, fútbol, etc. hay que tener cuidado
de no "compartir" el humo con nuestros
compañeros de asiento. Procure desviar el humo
de su tabaco, en la medida de lo posible, hacia
otro lado.
5.-
Si se dispone a fumar un puro en una fiesta o
banquete, y es usted el anfitrión, puede ofrecer
uno al resto de personas que se encuentran con
usted en ese momento. Si es invitado, no se
ofrecen puros como los cigarrillos (se supone
que una persona no sale de casa con una caja de
puros en el bolsillo).
6.-
Según los expertos, el humidificador, es como un
diario personal. No se abre y se toma un puro si
su dueño no nos lo ha ofrecido.
7.-
Si es anfitrión de una fiesta, procure eliminar
los restos de los ceniceros con cierta
asiduidad, ya que éstos producen un fuerte olor
que impregnan toda la habitación. También
debemos contar con un en encendedor de cortesía
y un cortapuros.
8.-
Si ha estado en una fiesta o acto, en el que se
han fumado puros (vale también para los
cigarrillos), cámbiese de ropa y échela a lavar,
pues el olor del humo del tabaco se pega mucho a
la ropa.
9.-
Entre los fumadores de puros no se ofrece fuego.
Puede ofrecer su mechero, pero el encendido del
puro es una cosa muy personal.
10.-
La vitola (anilla de los cigarros puros) del
puro, debe adornar el mismo hasta el último
tercio de su consumo. No "desnude" demasiado
pronto el puro.
11.-
Y por último, en una comida (ya sea almuerzo o
cena), no disfrute de su puro hasta la hora del
café. Además deberá consultar a sus "vecinos" de
mesa, para saber si les molesta. |